Octopus desarrolla y despliega nanocobre magnetizado: una sola tecnología de materiales que purifica, protege y conserva en minería, acuicultura, aviación, salud e industria. Sin químicos. Sin energía. Validada en terreno.
Nanopartículas de cobre con propiedades magnéticas que operan a escala molecular. No se impregnan: se funden con el polímero o actúan sobre la superficie. El mecanismo es físico y catalítico — sin calor, sin químicos secundarios, sin conexión eléctrica.
Las nanopartículas generan un campo que atrae y retiene bacterias, hongos y virus presentes en el aire recirculado o la superficie de contacto.
La superficie del cobre quiebra la cápsula y la enzima de cada agente biológico por acción catalítica. Sin calor, sin químicos. Destrucción completa.
El material destruido se vuelve inerte y se libera del filtro. Sin acumulación, sin limpieza durante los 12 meses de vida útil garantizada.
Cada producto nace de la misma molécula y resuelve un problema concreto de una industria exigente. Validados, certificados, en uso.
Elimina el 99.9% de patógenos en cabinas de maquinaria pesada, hospitales, buques y plantas. Se adapta a todo equipo de aire existente. Cero mantenimiento por doce meses.
Destrucción catalítica para cabinas de avión. Donde el HEPA solo retiene a 134–412 Pa, el PFA-800 destruye a 2 Pa constantes — menos peso, menos energía, sin saturación.
Cobre fundido dentro del polímero de redes, flotadores y cabos. Sin descascaramiento, sin contaminar el fondo marino, sin repintado. Cumple Ley REP y mantiene toda su resistencia mecánica.
Anticorrosivo ecológico con partícula Intelli-ion® que se activa sola ante cambios de pH: libera el agente exactamente donde la corrosión empieza. Sin metales pesados.
Copolímero acuoso libre de APEO que aglomera las partículas de las canchas de acopio en corpúsculos que el viento no levanta ni el agua erosiona. No es sustancia peligrosa.
Superficies auto-sanitizantes de nanocobre, proyectos fotovoltaicos con monitoreo por IA, tratamiento de aguas RILES y empaque activo NanoCu para exportación de fruta.
Una malla con NanoCu y una malla control, sumergidas lado a lado durante la fase crítica estival, entre noviembre de 2024 y marzo de 2025. Monitoreo con ROV y análisis de laboratorio. Sin una sola limpieza mecánica.
Al día 105, el fouling se removió únicamente con el impacto de la lluvia natural — sin presión mecánica.
Cada capacidad de software tiene un producto físico dueño: amplifica su adopción y rendimiento, nunca lo reemplaza. Si la apagas, el producto sigue funcionando igual.
Agente entrenado sobre las fichas técnicas. Responde dosificación, instalación y diagnóstico en terreno, por WhatsApp y web.
Sensores junto al filtro predicen su fin de vida y reportan contaminación. Convierte una venta única en servicio recurrente.
Calcula dilución y dosis óptima según clima, suelo y mineral. Minimiza consumo de producto y maximiza eficacia.
Visión computacional sobre imágenes ROV mide la cobertura de biofouling por jaula y proyecta la próxima ventana de limpieza.
Proyecta payback, ahorro anual y huella ambiental de adoptar Octopus frente al estatus quo. Cierra propuestas exigentes.
Crea fichas técnicas, comparativas y propuestas en varios idiomas. Acelera la entrada a mercados sin equipo local.